| Percy Schmeiser | ![]() |
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Si usted ha oído mucho sobre la biotecnología agrícola, probablemente habrá escuchado sobre Percy Schmeiser. Schmeiser es un agricultor canadiense que siembra canola a quien Monsanto demandó con éxito por violación de patente después de que se encontró canola Roundup Ready sembrada en su terreno agrícola y la cual no contaba con licencia.
A partir de nuestros primeros esfuerzos para resolver el asunto fuera de los tribunales, Schmeiser afirmaba que las plantas biotecnológicas en sus campos llegaron ahí por accidente y que él no las plantó. Es una afirmación que sigue realizando hasta el día de hoy. En algunos círculos se está convirtiendo en algo así como un héroe popular que juega el papel de David luchando contra Goliat representada por Monsanto. Con frecuencia se le cita en la prensa y es un orador habitual en todo el mundo en eventos que son patrocinados por grupos que se oponen a la biotecnología agrícola.
La verdad es que Percy Schmeiser no es un héroe. Simplemente se trata de un violador de patentes que sabe cómo contar una buena historia. A diferencia de sus vecinos y de la gran mayoría de agricultores que cultivan semillas patentadas, Schmeiser guardó, sin licencia para ello, semillas que contenían la tecnología patentada de Monsanto. Según lo indica el juzgado de primera instancia en Canadá, las semillas no entraron transportadas por el viento ni fueron llevadas por los pájaros y no aparecieron de manera espontánea. Schmeiser intencionadamente sembró estas semillas en su campo sin permiso o licencia. Al hacerlo, utilizó sin premiso la tecnología patentada de Monsanto. De hecho, los tribunales determinaron esta situación en tres sentencias por separado.
Considérense simplemente algunos de los hechos.
En el primer juicio, Schmeiser afirmaba en 1997 que roció Roundup en tres acres de su campo sembrado con canola debido a que sospechaba que éste podría ser tolerante al Roundup. Si esta historia fuese cierta, esto habría matado a cualesquiera de las plantas de canola distintas a las que son tolerantes al Roundup. Después de haber eliminado a la mitad de su cultivo, posteriormente cosechó las plantas que quedaron y que no murieron y separó la semilla. El año siguiente (1998), hizo que estas semillas fueran tratadas y las utilizó para sembrar 1,030 acres en su terreno agrícola.
¿Por qué habría cosechado semillas que él afirmaba no desear en su terreno agrícola y que sembró ex profeso el siguiente año?
Según se afirmó en los documentos de la sentencia de la Suprema Corte canadiense:
El Sr. Schmeiser reclamó que las plantas originales llegaron a su terreno sin intervención de su parte. Sin embargo, en absoluto no explicó por qué razón roció Roundup para aislar a las plantas Roundup Ready que encontró en su terreno; ¿por qué entonces cosechó las plantas y separó las semillas, las guardó y las conservó para tener sus semillas?; ¿por qué las plantó? y ¿por qué, a través de su conservación controlada, terminó con los 1,030 acres de canola Roundup Ready que le habría costado unos $15,000 dólares americanos?
Schmeiser no tenía en su campo una o dos plantas Roundup Ready. Sus campos tenían en su mayoría plantas Roundup Ready -muchas más de las que podría haber por puro accidente. De nuevo, he aquí las palabras de la sentencia del tribunal canadiense:
…pruebas revelaron que el 95 - 98 por ciento de sus 1,000 acres de cultivos de canola estaba conformado por plantas Roundup Ready. …El juez de primera instancia determinó que "ninguna de las fuentes sugeridas [que propuso Schmeiser] podrían explicar, de forma razonable, la concentración o la extensión de la canola Roundup Ready de una calidad comercial" que, a fin de cuentas, estaba presente en los cultivos de Schmeiser.
Considérese la historia legal de Schmeiser con la siguiente situación:
Durante sus frecuentes viajes en los que da conferencias, Schmeiser continua afirmando que no cultivó las semillas Roundup Ready. Incluso afirmó que ganó el caso en la Suprema Corte canadiense. Lo que no dice es que tres decisiones de tribunal por separado, incluyendo la decisión de la Suprema Corte, afirman justamente lo contrario.