La biotecnología

Casos de éxito

 

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India

Este país siembra la mayor superficie de algodón. En 2002, cincuenta y cuatro mil agricultores cultivaron cincuenta mil hectáreas de algodón biotecnológico, y cinco años después, en 2007 el número se disparó hasta 6,2 millones de hectáreas cultivadas por 3,8 millones de pequeños productores.

9 de cada 10 agricultores de la India que sembraron algodón transgénico en 2005 también lo hicieron en 2006 y 2007, lo que confirma su confianza en este producto.

Los rendimientos de sus cosechas aumentaron hasta en un 50 % y el rociado de insecticidas ha disminuido a la mitad, con los correspondientes beneficios para el ambiente y la salud.

Antes del algodón biotecnológico, la India tenía uno de los rendimientos más bajos en el cultivo del algodón, ahora, dejó de ser un país importador y comenzó a ser un país exportador. El Ministro de Finanzas de India habló recientemente del éxito del algodón biotecnológico y recomendó:
“es importante aplicar la biotecnología en la agricultura – lo que se hizo para el algodón debe hacerse también
para los granos. El éxito logrado con el algodón debe hacer que el país logre autoabastecerse también con otros
cultivos, como arroz, trigo, legumbres y oleaginosas”.

 

Argentina

Argentina es uno de los seis “países fundadores de la biotecnología agrícola”, desde 1996 comercializa soya biotecnológica. Argentina continúa siendo el segundo productor de cultivos genéticamente mejorados en el mundo, con 19,1 millones de hectáreas en 2007, lo que representa el 19% de la superficie global de transgénicos. En 2007 el incremento anual, comparado con 2006, fue de 1,1 millones de hectáreas, equivalentes a una tasa anual de crecimiento del 6%.

Este país es un importante exportador de granos y oleaginosas. Un análisis reciente concluyó que los cultivos transgénicos en Argentina, en particular la soya, le significaron al país ingresos por unos US$ 20 mil millones en la década de 1996 a 2005, además de la creación de un millón de puestos de trabajo, y beneficios ambientales importantes, particularmente los relacionados con las prácticas de conservación (siembra directa) que a su vez permitieron el doble cultivo.

El desafío para Argentina es sostener su posición de Nº 2 del mundo en la segunda década, 2006-2015.

 

Brasil

En Brasil hay al mismo tiempo campos grandes y productores pequeños, sin embargo, en 2007 conservó su posición como el tercer país que más cultivó transgénicos con un área estimada de 15,0 millones de hectáreas, de las cuales14,5 fueron de soya y 500.000 de algodón. El incremento anual fue de 30% entre 2006 (11,5 millones de hectáreas) y 2007 (15,0 millones de hectáreas), el segundo en el mundo luego de la India.

Brasil es el tercer productor de maíz, y los maíces genéticamente mejorados ya han recibido una primera aprobación, y se espera que sean autorizados finalmente para la siembra entre 2008y2009. Este país es también el sexto productor de algodón y el mayor productor de arroz fuera de Asia (3,7 millones de hectáreas).

Sudáfrica

Sudáfrica es el único país del continente africano que comercializa cultivos transgénicos. Se ubica en la octava posición del mundo, con un área de 1,8 millones de hectáreas en 2007, casi 30% más que las 1,4 millones de hectáreas sembradas en 2006.  El mayor incremento se dio en 2007 y lo obtuvo el maíz transgénico. La mayor parte del maíz blanco genéticamente mejorado es usado como alimento humano, y hoy ocupa dos tercios del total de maíz blanco sembrado, con 1,7 millones de hectáreas. Tanto grandes productores como agricultores pequeños y de escasos recursos cultivaron transgénicos.

En la región de KwaZulu el algodón biotecnológico es cultivado principalmente por productoras – mujeres – para sostenerse económicamente. Philiswe Mdletshe, una agricultora de Makhathini Flats, provincia de KwaZulu, mejoró su rendimiento con el algodón transgénico, de tres fardos por hectárea a seis fardos por hectárea, con un beneficio neto de 38.400 Rand (US$ 5.730).

Mdutshane, un muy respetado líder de Ixopo, Cabo del Este, y cuya lengua es el xhosa, dice que en su región 120 productores pobres emergentes incrementaron sus rendimientos hasta en un 133% al usar maíz transgénico en lugar del maíz convencional. Los rendimientos aumentaron de1,5 toneladas por hectárea a 3,5 toneladas por hectárea, eliminando a las larvas que dañan hasta el 60% de sus cultivos. Ellos llaman al maíz transgénico “iyasihluthisa”, es una expresión en idioma xhosa que significa “llena nuestro estómago.” Mdutshane señala que “por primera vez produjeron suficiente alimento y forraje para autoabastecerse”.